Cuando el horno también es cooperativa
En barrios populares y pueblos pequeños, han empezado a surgir hornos comunitarios donde se produce pan para vender, intercambiar o donar. Más allá del alimento, estas iniciativas se están convirtiendo en nodos económicos autosustentables que generan empleo y activan la economía barrial.
¿Cómo funcionan?
Una cooperativa o colectivo gestiona el horno. Las personas se turnan para producir, limpiar y vender. Parte del pan se dona a comedores y otra se intercambia por otros productos locales.
- Reactiva economías sin depender del efectivo
- Genera redes de confianza entre vecinos
- Reduce desperdicio alimentario
Ejemplos concretos
En Oaxaca y Guerrero, varios hornos de leña se han convertido en puntos donde convergen mujeres, jóvenes y adultos mayores para recuperar el sentido comunitario del alimento.
Conclusión
El pan como producto y como pretexto. Estos espacios son una forma de sembrar economía real donde más se necesita: en lo colectivo y lo local.